Hace ya algún tiempo aterrizaste en mi vida. Tu vitalidad e inagotable optimismo me devolvieron las ganas de vivir y me proporcionaron alas para volar.
Junto a ti alivié mi dolor en el bálsamo de la niñez, al refugiarme en la cálida luz de tu aparente ingenuidad.
Como un barco a la deriva naufragaba en el mar de la desilusión y tú, incansable me devolvías al camino de la esperanza, pues tus ojos eran mi faro y mi destino tu mirada.
Ahora eres tú quien nada en la oscuridad, déjame ser tu guía y juntos de nuevo encontraremos la salida.
Junto a ti alivié mi dolor en el bálsamo de la niñez, al refugiarme en la cálida luz de tu aparente ingenuidad.
Como un barco a la deriva naufragaba en el mar de la desilusión y tú, incansable me devolvías al camino de la esperanza, pues tus ojos eran mi faro y mi destino tu mirada.
Ahora eres tú quien nada en la oscuridad, déjame ser tu guía y juntos de nuevo encontraremos la salida.
( Relato publicado en la 5ª semana de Enero de la web solidaria www.cincopalabras.com)
Hola a todos de nuevo. Estreno Febrero con otro microrelato con el que he vuelto a participar en la web de escritores solidarios arriba descrita,(os animo a que entréis en ella y le echéis un vistazo, a lo mejor os animáis a participar también).
ResponderEliminarEn ésta ocasión, como veréis en el cuento hablo del amor, ese que se da sin esperar nada a cambio, pero que si es sincero y de verdad, siempre tendrá su recompensa.
Besitos mil
Muy buen relato Conchi, tienes razón, lo mejor es amar sin esperar nada a cambio, pero cuando te devuelven con la misma moneda, con amor, entonces eres la persona más feliz del mundo.
ResponderEliminarMe ha encantado esa comparación que haces con un barco a la deriva y el deambular de esa persona en la vida, muy buena.
Besos.
Javier muchas gracias por tu comentario, te agradezco enormemente tus palabras y que entres en mi blog para leer mis relatos.
EliminarComo bien dices, amar y ser amado es lo mejor que nos puede pasar en la vida.
Besitos mil
Ojala y el amor que se entrega siempre fuera correspondido, podríamos establecer un debate sobre el desamor.
ResponderEliminarRufino
Llevas toda la razón Rufino, el desamor es algo muy jugoso para debatir, pero sin duda no es tan bonito como el amor. Sobre todo el verdadero, el que se da sin condiciones.
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