Imagina que la Literatura es un gran Restaurante donde puedes elegir sabrosos manjares. Entre todos ellos, la Poesía es el Plato estrella.
Los poetas se transforman en los chef que te deleitan con su arte.
Cocinadas a fuego lento, la ternura y la reflexión con que aderezan su obra, hacen que al degustarla te abrace el corazón y te despierte la conciencia.
En este mágico lugar la Poesía es el alimento del alma, nunca un lujo.
Los poetas se transforman en los chef que te deleitan con su arte.
Cocinadas a fuego lento, la ternura y la reflexión con que aderezan su obra, hacen que al degustarla te abrace el corazón y te despierte la conciencia.
En este mágico lugar la Poesía es el alimento del alma, nunca un lujo.