̶ Ven acá rubia, ¿no decías que ésta era mi talla?
̶ ¿Pero cómo que sí?, ¡si casi no me puedo abrochar el vestido!
̶ Sí claro, a ti todo te parece muy fácil, empujando, empujando, al final has
podido, pero cuando esté yo sola en mi casa, a ver cómo me las apaño.
̶ ¿Que estoy guapa dices?
̶ Gracias por el piropo monina, pero no me quieras engañar que ya soy mayor para eso.
̶ No pongas cara de ofendida que ya nos conocemos. Sí, sí, que todas sois iguales, ya sabemos que sois capaces de decir cualquier cosa con tal de vender.
̶ ¿En esta tienda no?, si tú lo dices...
̶ Está bien, vamos a dejar ese tema que yo tampoco he venido aquí a discutir.
̶ Pero no sigas insistiendo, se ve claramente que este vestido no me queda bien. Además ten un respeto y no me tomes por tonta, que estoy rellenita pero no ciega.
̶ ¡Que no, que no¡ y menos este naranja chillón. Me hace tan gorda que como vaya por la calle vestida así ya puedo tener cuidado, pues como me vea el butanero, lo mismo se confunde y me carga en el camión pensando que soy una de sus bombonas.
̶ Pues me da igual, yo paso de las modas. Búscame algo que me disimule los michelines y me haga parecer más esbelta que me he probado media tienda y todavía no me has traído nada que me vaya bien.
̶ No te escondas que no hace falta, si te estoy viendo….
̶ ¿Qué va a ser? pues esa risita que no puedes ocultar. Claro que con 19 añitos es muy fácil reírse de los demás, os pensáis que sois perfectas tan delgaditas y tan monas, creéis que siempre será así.
̶ No, si no me enfado. Solo te voy a decir una cosa, cuando tengas mis 50 y hayas parido tres hijos, vienes y me cuentas. Entonces veremos si sigues riéndote como ahora.
̶ Vale, disculpas aceptadas. Pero atiéndeme bien y verás como al final seremos amigas y todo.
̶ ¿De verdad crees que éste es el apropiado para mí? Pero es de dos piezas y yo venía con la idea de un vestido.
̶ Está bien, te haré caso. Al menos este color me gusta.
̶ Rubia, al final tengo que darte la razón, estoy mucho mejor con éste traje.
̶ Por supuesto que reconozco que has acertado. El verde oscuro resulta muy elegante, además me favorece mucho, incluso creo que me hace más guapa y todo.
̶ Desde luego. Me voy muy contenta. Aunque no hemos empezado con buen pie, al final hasta nos hemos hecho amigas como te decía.
Por cierto ¿cual es tu nombre?
̶ Puedes estar segura que volveré Susana, y no sólo yo, voy a recomendar a todas mis amigas que vengan.