miércoles, 16 de septiembre de 2015

PETER Y WENDY


. — Peter…! .— pronunció Wendy con un suspiro apenas audible, cuando sus carros de la compra chocaron en el supermercado.
. — Hola Wendy!.— saludó Peter cordialmente.
. — ¿Cuándo has vuelto? .— preguntó ella
. — Llevo dos años viviendo aquí.
. — ¿Esta niña tan guapa es tu hija?
. — Sí, tiene un año, se llama Clarence como su madre
. — Ah!... ¿estás casado?
. — Sí, al final decidí sentar la cabeza
. — Me alegro mucho. — se limitó a contestar Wendy, quizá con un poso de tristeza en la voz. — Ojalá te hubieras decidido años antes cuando estábamos juntos. — parecían decir sus ojos.

Peter, dándose cuenta de su aflicción, quiso tranquilizarla —sabes que fue mejor así, no era el momento. Seguro que te va muy bien y has alcanzado todas tus metas.
. — Sí, podría decirse que sí. —contestó Wendy más animada. —Soy médico pediatra en el Hospital General, y tú ¿a qué te dedicas?
. — Ayudo a jóvenes conflictivos a superar sus miedos para que salgan adelante.
. — Muy apropiado... — sonrió —Te felicito por haber encontrado tu camino. ¿Eres feliz?
. — Mucho, me siento plenamente satisfecho ¿Y tú?
. — Sí, también. Tengo el trabajo por el que tanto luché. En él conocí a George, mi marido, es médico como yo.
. — ¿Tienes hijos?
. — Sí, un niño de cuatro años, se llama Peter
. — Como yo… balbuceó sorprendido
. — El nombre de mi mejor amigo

Una luz iluminó los ojos de Peter. Siempre pensó que Wendy le odiaba por lo mal que se portó con ella, pero no era así. Un rayo de esperanza asomaba en el horizonte.
. — ¿Volveremos a vernos?— preguntó Peter
. — Por supuesto, búscame en facebook, mantendremos el contacto siempre que quieras.
. — Hasta pronto Wendy
. — Hasta pronto Peter
Siguieron su camino con el anhelo de volver a ser lo que fueron en el pasado. Los mejores amigos.