martes, 18 de diciembre de 2018

ENIGMA (MICRORELATO)

Unas huellas de pies mojados

se dirigían desde la bañera hasta el centro de la habitación,

el rastro que dibujaban en el suelo

formaban un laberinto abstracto,

digno de enmarcar  en un cuadro.






martes, 22 de mayo de 2018

NO HACEN FALTA PALABRAS

Su maleta desgastada y sus ojos de asombro admirando la altura de los edificios que daban sombra a las calles del Madrid actual, delataban su condición de emigrante.
Al  acercarse a la cama de hospital donde su madre agonizaba, un sentimiento de culpa inundó su pecho. La besó y estrechó su mano entre las suyas, implorando perdón por los años de olvido.
Ni palabras, ni miradas; con un apretón en la mano que la sostenía, la madre concedió el indulto al  hijo pródigo, al tiempo que exhalaba su último suspiro. Ya huérfano, solamente quedaba lamentar su pérdida enjugando amargas lágrimas.
 
 

 

lunes, 23 de abril de 2018

MI LIBRO AMIGO

Amigo libro, son innumerables las horas en las que has aliviado mi soledad y muchas más las que abriéndote en canal, me has  mostrado que se pueden vivir mil vidas;  vidas que traspasan las barreras del tiempo y del espacio.

Sólo necesito cogerte entre mis manos y sumergirme en tus páginas para, a través de su lectura despertar mi imaginación y convertirme en espectadora  invisible que vive las mismas aventuras, corre los mismos peligros  y  disfruta de la misma dicha, que los protagonistas de las historias que descubres  ante mí.

Cuando deseo evadirme de la realidad ahí estás tú, mostrándome el camino hacia nuevos mundos y paisajes, si deseo aprender algo más de historia, astronomía, cocina o cualquier otra ciencia, ahí estás de nuevo, siempre dispuesto a enseñar toda  la sabiduría que guardas en tu interior.

Eres el mejor y más fiel compañero de vida, siempre silencioso, siempre paciente, esperando que una mano amiga te escoja para poder mostrarle todos los tesoros que guardas. Das más de lo que recibes y de tus páginas nunca sale un reproche, aunque no te falten motivos y conozcas infinidad de palabras que describan el olvido.

Por eso,  prometo no olvidarte nunca y tenerte siempre entre mis manos,  en las  estanterías de mi casa y en mi maleta de viaje.

Hablaré a todos de tu magia y de los secretos que guardas en tu interior. Serás mi mejor obsequio para recibir o regalar.

Ayudaré a crear un ejército de lectores para, si fuese necesario,  defenderte en batallas contra necios  que, ya sea por tiranía, miedo o simple cobardía, desfilasen bajo cualquier  bandera de  ignorancia y quisiesen destruirte o, tal  como ocurriera en el pasado, quemarte en una hoguera.

Me comprometo a rescatarte siempre que necesites ser rescatado, a  cuidarte cuando requieras ser cuidado y nunca abandonarte;  seré la mano que siempre te escoja y serás objeto de mi devoción.
Este es mi sincero compromiso  y aun así estaré en deuda contigo, pues con todo y con eso no llegaré a devolverte ni la milésima parte de lo recibido.

No faltará quien piense que es una locura o que me impongo una obligación innecesaria, pues al fin y al cabo sólo hablo de libros, algo material e inanimado que carece de alma o sentimientos. A todos los que piensen de ese modo les replico en su equivocación ya que, suponiendo que los personajes  de ficción que, encerrados en los libros viven en una realidad paralela a la nuestra, no tuvieran esas cualidades intrínsecas al ser humano; sí los tendría el autor o autora que les dio vida.
Esa persona tan real y humana como nosotros mismos,  en ocasiones injustamente olvidada como su propia obra en la  que, casi siempre vacía su alma mostrándonos su interior sin pudor; con el anhelo  que alguien escuche su voz y pueda acompañarle en el  a ratos tortuoso, otras maravilloso y, las más de las veces liberador viaje de la escritura.

A los escritores y escritoras del pasado, del presente y del futuro; a sus obras y personajes infinitos y a los libros que los guardan; a todos ellos va dirigido este pequeño manifiesto y compromiso de ésta humilde lectora y aún más humilde escritora aficionada,  que intenta reflejar en pequeñas historias, algo de lo que esconde en  su interior con la esperanza de ser descubierta por quien la lea en este modesto blog.

Hasta siempre, mi querido amigo
 
 

 

jueves, 29 de marzo de 2018

RESEÑA EN VERSO A HARRY POTTER


En el mundo de los magos,
existe un niño de diez años
cuyo nombre es Harry Potter
                                                           
Es poca cosa y bastante tímido,
aunque cuenta la leyenda
que el pequeño es el elegido
                                                           
En el colegio Hogwarts
vive interno,
aprendiendo trucos y encantamientos
                                                           
Que no ten engañen sus gafitas,
pues cuando menos te lo esperes
hará un conjuro con su varita
                                                           
El sombrero seleccionador
en Gryffindor le colocó,
junto al simpático Ron
y la inteligente Hermione
                                                           
Juntos correrán miles aventuras,
y unidos lucharán
contra las artes oscuras
                                                           
Las enseñanzas del maestro Dumbledore,
serán la llave para vencer
al malvado Voldemort
                                                           
Si te apasionan la magia,
las hazañas y
la verdadera amistad,
esta historia te atrapará,
desde el principio
hasta el final.
 
 

martes, 20 de febrero de 2018

LA MAGIA DEL BOLERO

Cada vez que Marina escucha un bolero, sus ojos despiertan del letargo y dejan de mirar al infinito, para fijar la mirada en un punto inconcreto del jardín que ve tras la ventana de su dormitorio. No puedo saber la vivencia que despierta  su recuerdo. De lo que estoy segura es que la transporta  a otro espacio y a otro tiempo pasado en el que no había rastro de vejez, ni enfermedad;  aquellos días lejanos plenos de juventud y pasión.

La música opera su magia y la atmósfera de su cuarto abandona el habitual ambiente lúgubre, dando paso a uno lleno de luz y color. Todo lo que antes era inanimado a su alrededor cobra vida y, como si alguien le hubiera otorgado brazos a la canción, ésta le alarga su mano. Igual que Dorothy en el mago de Oz, camina por el sendero de baldosas amarillas que la llevará al lugar donde se cumplirán todos sus deseos y, al que ella se deja guiar sin oponer resistencia.

Meciéndose en su melodía, como hipnotizada, comienza a bailar. Alza los brazos para responder a un abrazo imperceptible para todos, excepto para ella, y ladea su cabeza colocándola en un hombro también invisible. Su cara abandona el color pálido que la acompaña a diario, permitiendo que asome  un ligero rubor rosado, como el de una adolescente frente a su primer amor. La sonrisa dibujada en su cara, colabora para mostrarnos el rostro de la dicha. En ese lugar indefinido y alejado de la realidad, es donde ella encuentra el amor y mira cara a cara a la felicidad.

Siempre que la nostalgia y el desamor me acechan, me acuerdo de la abuelita Marina; corro a  encender la cadena de música, le doy al play  y me dejo mecer por el sonido de un bolero esperando que,  como a ella, su mágica  melodía me transporte  al lugar donde se esconde la felicidad.
 

 

jueves, 8 de febrero de 2018

RESCATADA

Siempre tuvo la sensación de estar acompañada de una sombra, casi amenazante en su empeño de no abandonarla.
Una noche de tormenta, un gritito ahogado la alertó. El susurro del viento se escuchaba a través de los árboles. Un golpe seco procedente del jardín la obligó a salir de la casa. Afuera, un aire frío como de muerte  le heló los huesos, aun así, armándose de valor siguió adelante. Sólo hicieron falta unos cuantos pasos más para que el miedo diera paso al alivio al encontrar el motivo de sus desvelos; acurrucada como un ovillo de lana blanca, una gatita se refugiaba del frío escondida detrás del cobertizo de leña.
Ahora es ella quien la acompaña y nunca más ha vuelto a sentirse amenazada.

(Relato publicado en la web solidaria www.cincopalabras.com en la 2ª semana de Febrero 2018)




jueves, 1 de febrero de 2018

UNA HABITACIÓN A OSCURAS


Nada había vuelto a ser igual desde el fatídico día del accidente.
Ella no era ella. Bueno, en realidad sí era ella, al menos en el aspecto exterior. Cuando se miraba al espejo éste le devolvía un rostro conocido, pero cuando intentaba bucear en su interior, en sus recuerdos, nada, todo era vacío y sin sentido.
Como todos los martes, había salido de la consulta del Dr. Antón, el psicólogo que, con distintas terapias intentaba ayudarle a recordar. Al acabar la sesión, un martes más repitió su receta
 —No te preocupes Adela, físicamente no tienes ninguna secuela. En algún momento en un rincón de tu memoria aparecerá una luz y, eso hará que poco a poco se ilumine la habitación donde tu mente guarda tus recuerdos —
—Ya doctor pero ¿cuándo?, llevo mucho tiempo esperando que se encienda esa lucecita—
—Sal, pasea, mantén los cinco sentidos alerta; disfruta del sol, del paisaje, de la gente; escucha, huele, no pierdas detalle; cuando menos te lo esperes algo encenderá la chispa. Puede ser un olor o cualquier otra cosa insignificante, te lo garantizo —
Tras despedirse hasta el martes siguiente, salió de la consulta y como de costumbre se encaminó dirección a la parada del bus que la llevaría de vuelta a casa. Hacía un día espléndido de principios de primavera y el sol acariciaba su rostro de una forma tan agradable, que cambió de idea y decidió volver dando un paseo.
Todo su esfuerzo se centraba en seguir los consejos del doctor —Mantén los cinco sentidos alerta, algo accionará el interruptor —.
Sumida en sus pensamientos, no se había dado cuenta que sus pies prácticamente solos, la habían conducido hasta un mercadillo callejero.
Los puestos, colocados en hilera a los dos lados del parque, invitaban a pasear entre ellos. El bullicio de la gente era bastante animado, pero no molesto, todavía no era la hora punta en la que todo estaría tan abarrotado, que sería casi imposible caminar. Eso era bueno, porque facilitaba al paseante disfrutarlo en toda su plenitud.
El olor a romero, tomillo, azafrán y curry entre otros, del puesto de las especias te llamaba desde lejos y te empujaba a disfrutarlas desde cerca.
El puesto de libros usados era un paraíso para los amantes de la lectura. Allí se podía encontrar casi todo, por antiguo o descatalogado que estuviese.

Cuando Adela levantó el espejo que le había prestado la vendedora del puesto de bisutería, el retrovisor le devolvió su imagen con los bonitos pendientes que estaba a punto de comprar, y de regalo apareció detrás de ella, el puesto de mantas y alfombras situado justo en la acera contraria.
No sabía por qué, pero sintió el poderoso impulso de acercarse hasta él. Pagó los pendientes lo más rápido que pudo y cruzó el paseo hasta situarse frente a la vendedora de alfombras.
Era una señora mayor, aunque no una anciana del todo. Su rostro era amable al igual que su voz, que le invitaba a tocar su género para comprobar que todo estaba hecho a mano, con lana virgen y tejidos naturales.
Al tocar una de aquellas mantas, hechas con retales de varias telas, una sensación cálida recorrió su mano. Fue un flash de unos pocos segundos, pero su mente lo captó nítido como una fotografía “Unos niños jugando en el portalón de una casa, tumbados encima de una de esas mantas”.
Al darse cuenta de ello, Adela cerró los ojos y puso todos sus sentidos alerta, concentrados en ese momento, tal como había ensayado mil veces en la consulta del doctor.
Una serie de imágenes acudieron a su mente “Primero fueron los niños, luego la madre con gesto severo, regañándoles por no guardar silencio durante la siesta. Acto seguido, tras darse la vuelta la madre, los niños aparecen de nuevo, escabulléndose por una especie de gatera, para ir a jugar a la calle” — ¡Qué felices se les veía! — pensó Adela, con la emoción inundando su pecho.
—Señorita, llévese la manta, es muy suave y muy buena, la tengo a muy buen precio, anímese no se arrepentirá — la voz de la dueña del puesto animándola a comprar, interrumpió bruscamente sus pensamientos. Abrió los ojos y cruzó su mirada con la vieja.  Pagó la manta y se la llevó a casa.

Por primera vez en mucho tiempo, un rayo de esperanza se atisbaba en el horizonte. No podía definir muy bien esos sentimientos que le habían invadido apenas unos segundos; ni tampoco aún podía ubicar ese recuerdo en el tiempo, el lugar o las personas que aparecían en él, pero estaba segura que era el principio del fin de su calvario.
Esa chispa de la que hablaba su psicólogo, la que le ayudaría a iluminar su habitación hasta ahora a oscuras.

martes, 16 de enero de 2018

LA EXCURSIÓN MEMORABLE

Todos hemos hecho alguna vez una excursión campestre con toda la familia, de eso no hay duda.

La excursión familiar de la que más se habla en casa es una en la que yo tendría unos dos años. Sé que es cierta porque mi madre guarda fotos que así lo atestiguan; pues para mí los recuerdos sobre ese día se confunden con la historia que me han contado sobre ella.

Se hizo en la Sierra de Segura, en la provincia de Jaén, tierra de mis antepasados. No puedo hablar del sitio exacto porque no lo recuerdo en absoluto, sólo sé que era un pinar en el que había una balsa o piscina natural de agua helada y oscura,  debido a las algas del fondo.

Según mis mayores ese fue un gran día pues estaba toda la familia; abuelos, tíos abuelos, primos y tíos carnales; todos comiendo lo que otros cocinaban en lumbres — estoy hablando de hace muchos años, por entonces aún no estaba prohibido hacer barbacoas en el campo—; descansando a la sombra de los árboles y aliviando el calor estival con baños en la referida balsa.

Todo ello como podéis imaginar, en un ambiente festivo y distendido del que yo apenas guardo vestigios en mi cerebro, porque con esa edad ya me diréis…

Por supuesto fue un gran día para los demás, pero mi memoria y mis ojos infantiles no lo evocan así.

Yo de ese día más que recuerdos inolvidables, tengo sensaciones vívidas ya que,  lo único que mi mente y mi cuerpo recuerdan de esa excursión es;  la sensación de carne de gallina y escalofrío obligado tras el baño en el agua helada, el sabor salado en mis labios a causa de las lágrimas que surcaban mi cara y, el tacto resbaladizo y viscoso en manos y pies,  por culpa de las algas y plantas acuáticas pegadas en las paredes y el fondo de la alberca.

Sin duda, fue una excursión memorable para todos, pero no por los mismos motivos.

jueves, 11 de enero de 2018

LA UNIVERSIDAD DE BABEL: CONOCIMIENTO O SENTIMIENTO


Si me aíslas, mi mente ganará en conocimiento, podré meditar sobre un sinfín de teorías, absorberé grandes dosis de sabiduría, pero perderé la capacidad socializadora que me define como ser humano, me impedirás desarrollar la empatía hacia los demás.
No me conviertas en un autómata, quiero seguir sintiendo, amando, llorando, riendo, por eso grito a todo pulmón  ¡¡quiero seguir siendo humana!! .



 

miércoles, 10 de enero de 2018

Únete a Seamos Seguidores


Como sabéis, Seamos seguidores es una iniciativa creada para fomentar la colaboración entre blogs, pensada sobre todo para los que estamos empezando en este mundillo. Con ella puedes conocer un montón de blogs interesantes y a la vez promocionar el tuyo, de manera que se crea una comunidad de bloggers que se siguen y colaboran entre sí. Es una iniciativa que me ha encantado y he decidido participar en ella sin dudarlo.

Si vosotros también queréis hacerlo, es muy sencillo. Solo tenéis que seguirme, luego dejáis un comentario con el enlace a vuestro blog para que yo también pueda seguirlo. Es aconsejable que coloquéis esta imagen y la explicación en vuestro blog para que la gente sepa que participáis en ella y otras personas también puedan unirse y así entre todos hacer esta comunidad más grande.

martes, 9 de enero de 2018

UN HOMBRE NUEVO

Al asomarse al agua cristalina del pozo de los deseos, ésta le devolvió una sincera sonrisa como agradeciendo la visita de alguien que buscara en su fondo, algo mucho más importante que los banales deseos de  niñas adolescentes que a diario, le  imploraban por el amor de un príncipe azul. Ensimismado en la imagen reflejada, tuvo que reflexionar un momento antes de percatarse que contemplaba su propio rostro. Casi no se había reconocido, aún le era extraña esa pose de felicidad, como si un hombre nuevo, mucho más alegre y optimista, hubiera reemplazado al otrora viejo, triste y pesimista.
 
 
Relato publicado en la 2ª semana de Marzo 2017 en la web solidaria www.cincopalabras.com
 

lunes, 27 de noviembre de 2017

ALZAR EL VUELO

A pesar de su juventud, la mochila que carga a su espalda ya está abultada de amargas experiencias. Hija de una familia desestructurada, con un padre alcohólico que, cuando volvía de sus correrías, no tenía más obsesión que usar a su madre como frontón donde estrellar toda su amargura con insultos, reproches injustificados y celos enfermizos. Lo que empezaba en ataques verbales, inevitablemente  se transformaban en golpes físicos  que su madre soportaba indefensa;  en parte por miedo, en parte por proteger a su hija del monstruo en que se había transformado su marido; alguien irreconocible, sin alma, sin corazón, casi un demonio al que creía capaz de cualquier cosa.
 
Un día cualquiera en el transcurso del combate desigual, mientras ella, obligada espectadora  del mismo desde su escondite debajo de la cama, con las dos manos tapando los oídos para amortiguar las voces y los ojos apretados para no  ver la terrible escena; escuchó un golpetazo, seguido de un silencio atronador; en aquella ocasión, el puñetazo que su padre asestó a su madre fue tan fuerte, que la derribó al suelo; en la caída se golpeó la cabeza, partiéndose el cuello con el taburete de la cocina. El mismo en el que ella se sentaba para desayunar, antes de ir al cole.
Desde ese día todo cambió, su padre fue detenido y enviado a prisión y a ella,  al no tener familia que se hiciera cargo de su situación, la enviaron a un centro de menores.

Al poco de estar allí, una familia de acogida se hizo cargo de ella; ofreciéndole un hogar cálido donde poder crecer rodeada de amor, como la mayoría de los niños.
Realmente nunca le faltó de nada en esa nueva casa. Sus padres de  acogida fueron siempre muy pacientes y comprensivos con ella. Su amor por aquella desconocida huérfana era casi incondicional. Con su dedicación y ayuda de psicólogos fue sobreviviendo a su trauma.

Todos podemos imaginar que el  dolor por  la pérdida de una madre a manos de tu propio padre, es una injusticia difícil de asimilar para cualquier persona, pero  cuando la protagonista de tan abominable hecho es una niña de tan solo siete años, la dimensión de lo ocurrido adquiere un especial dramatismo.
Ese dolor, al que la pequeña apenas es capaz de poner nombre ni transmitir, debido al desconocimiento y falta de experiencia en la vida que la proporcione herramientas para  identificarlo, fue sin duda, la gasolina que avivaba la rebeldía con la que se enfrentaba a los demás.
Evidentemente, había sido una niña difícil de criar. Pero en su pubertad afloró su verdadera naturaleza indomable. La adolescencia no fue fácil ni para ella, ni para sus tutores de acogida, su carácter duro e inconformista, era el causante principal de todos los líos en  que se veía envuelta.
 
Fueron pasando los años y con ellos, se fue aplacando la furia que la devoraba por dentro.  Sin duda, en ello tuvo mucho que ver el apoyo y la comprensión de aquellos que, desde el primer día la acogieron como a una hija. Nunca  tuvieron en cuenta ni sus rabietas, ni su permanente mal humor, ni sus desplantes.  Lo que sí tuvieron fue una paciencia infinita,  para esperar a que esa niña enfadada con la vida, aprendiera a expresar su dolor y aceptara su ayuda.
Se podría decir que a partir del momento en que se despojó de toda la ira acumulada, fue cuando dejó de sobrevivir para empezar a vivir de nuevo. Ellos la proporcionaron  los instrumentos para valerse por sí misma, pero ella poseía la fuerza interior y la determinación para conseguir lo que se propusiera.
Una vez escuchó decir: “lo que no te mata, te hace más fuerte”, desde entonces adoptó ese lema como una premisa en su vida.

Ya cumplida su mayoría de edad, es capaz de afrontar una nueva vida sin miedo. Las maletas dispuestas en la puerta, son un indicio inequívoco de que está preparada para alzar el vuelo y abandonar el nido que, unos perfectos desconocidos en su enorme generosidad, habían construido para protegerla justo en el momento que más lo necesitaba.
Ahora es una persona nueva que acepta su pasado, mira cara a cara al presente y sonríe esperanzada a su futuro.
Con paso firme y decidido sale a enfrentarse al mundo, mientras sus padres de acogida desde el umbral de la puerta, la ven alejarse  con una mezcla de tristeza y orgullo.

jueves, 23 de noviembre de 2017

TRISTEZA INFINITA

Todos dicen que sus ojos eran el reflejo de su alma.
Algo sucedió en Bruselas que la transformó. Su mirada; otrora cristalina, quedó empañada tras una fría lluvia de melancolía y desesperación.
Cuando le pregunto, por única respuesta obtengo una expresión vacía y un casi inaudible susurro ─ Febrero ─ No hay más nombres ni más hechos compartidos, todo queda escondido bajo el tormento de sus recuerdos.
Hace seis meses que soy su psiquiatra, pero no pierdo la esperanza. Aún no sé cómo, pero estoy decidido y no pararé hasta ayudarla a liberar su espíritu enjaulado
.
(Relato publicado en la 1ª semana de Marzo en la web solidaria www.cincopalabras.com)

miércoles, 22 de noviembre de 2017

UN LIDER NATO

Marcelo nació con una malformación, una pierna más corta que otra; por eso cuando corría lo hacía de una forma un tanto cómica, como cojeando y saltando a la vez, despertando las risas de sus iguales.
Cualquier pequeño en su situación hubiera desarrollado un sinfín de complejos que le hubieran llevado al autoaislamiento; pero en su caso sucedió lo contrario, su defecto le empujó a esforzarse al máximo, demostrando así  su fortaleza y tesón.  Cualidades emocionales  que paulatinamente despertaron en todos un sentimiento de empatía que, en justicia fue transformándose en auténtica admiración por su firmeza y templanza de carácter.

(Relato publicado en la 3ª semana de Febrero 2017 en la web solidaria www.cincopalabras.com)

miércoles, 22 de marzo de 2017

UNA CITA INESPERADA

Hoy es  18 de Abril, un día como otro cualquiera para la mayoría de la gente, pero no para Mayte. Es su aniversario de boda, lleva 18 años casada con Juan, su marido, y a sus 44 años sigue tan enamorada de él como cuando tenía 16. Sin embargo, siente que hay algo que ha cambiado, quizá la rutina y el cansancio de la convivencia diaria ha tornado lo pasional en costumbre, enfriando ese fuego que antes había entre ellos.
A Mayte le gustaría que resurgiera la pasión y que ese día tan señalado para ellos significara el renacer de su amor.
Últimamente su marido está bastante cabizbajo, aunque ella le pregunta, él no le cuenta nada, para no preocuparla, seguro. Mayte lo nota, todos los días viene un poco más desanimado que de costumbre y se muestra más callado de lo habitual.
Seguramente, como ya ha ocurrido en otras ocasiones,  no se habrá acordado de su aniversario, pero no importa, ella sí y para ello ha preparado una cena especial, ha enviado a los niños a dormir con su abuela y se dispone a preparar el plato favorito de  Juan, espera que sea una noche tan romántica que le permita volver a conquistarlo.
De pronto llaman a la puerta, cuando abre se encuentra a un repartidor que le entrega un enorme ramo de rosas rojas, 18 para ser más concretos, después de darle una pequeña propina, cierra la puerta, y lee la tarjeta:
“Cariño, a las 9 paso a buscarte, tengo una sorpresa para ti.
 Feliz Aniversario.
Te quiero.
Juan “.
En ese momento, el corazón de Mayte da un salto de alegría, sin salir de su asombro,  se dice:
─ Se ha acordado, me ha enviado rosas rojas, mis preferidas ─  Justo 18 ─ continúa ─ el mismo número  que años llevamos casados ─
Nerviosa mira el reloj, son las siete de la tarde, tiene dos horas para prepararse.Comienza a arreglarse. Ya sabe, se dará un baño relajante y estrenará el vestido negro, ese que realza tanto su figura, lo tenía guardado para una ocasión especial y por fin ese momento ha llegado.
Mientras se afana en estar lo más guapa posible, sus pensamientos vuelan otra vez y recuerda cuando eran novios, la impaciencia que sentía los viernes esperando que llegara Juan a buscarla para ir al cine o simplemente a pasear por el parque.
El día de su boda, otro hermoso recuerdo, esa mezcla de nervios y alegría desbordante que le hicieron sentirse la mujer más afortunada del mundo. Era curioso,  pero en ese momento notaba la misma sensación, ese hormigueo en el estómago que le hacía parecer una adolescente preparándose para su primer baile.
Era la primera vez desde hacía mucho tiempo que se sentía viva. El ramo de rosas y la invitación que portaban, le habían provocado la misma expectación que a un niño abrir sus regalos el día de Reyes.
A las 9 en punto, tan puntual como el reloj de la Puerta del Sol en Nochevieja, llega Juan, parece un gentleman, se ha puesto corbata y traje nuevo,  algo poco habitual en él.
─ ¿Dónde se habrá cambiado? ─ piensa Mayte.
Sin darle tiempo a preguntarle nada, Juan le dice
─ Cariño, estás guapísima, si estás lista nos podemos ir ya ─ Mayte, aún un poco desconcertada, asiente con la cabeza.
Galantemente, Juan le abre la puerta del coche y se dirigen camino a la sorpresa.
En el trayecto, Mayte no puede aguantar más y llena de curiosidad le pregunta
 ─ Juan, realmente esta noche pareces otro, sin duda el sitio donde me llevas debe ser muy especial,  pero dime, ¿cómo te has apañado para venir a buscarme tan elegantemente vestido? ─
 Juan sonríe, sabía el efecto que iba a causar en su mujer presentarse perfectamente trajeado. Últimamente no se arreglaba tanto, pero sin duda esta noche no era como otra cualquiera, al menos eso era lo que él perseguía, y parece que lo estaba consiguiendo. La inquietud de su mujer así se lo demostraba sin duda, le resultaba divertida esa situación, pero intentó apaciguarla despejando algunas dudas
 ─ Me alegra que te haya gustado el traje ─ responde orgulloso, al tiempo que comienza a relatar el principio de su historia
 ─ Esta mañana a la hora de comer  me he pasado por la boutique de caballeros que hay frente a la oficina. El dueño, que por cierto es un hombre muy amable ─ puntualiza ─  me ha ayudado a elegirlo. Como era tan simpático ─ prosigue ─ le he contado que esta noche tenía una cita muy importante con mi esposa. Entonces él, se ha sentido identificado conmigo y ha querido ayudarme, ofreciéndome volver a su tienda al salir del trabajo para vestirme allí. Según él ─ continúa el relato─, aparecer ya vestido a buscarte, supondría una grata sorpresa y te sentirías aún más halagada.
Por un instante, aparta la mirada de la carretera para mirar a su esposa, la cual no puede ocultar la expresión de sorpresa en su cara, e irónico Juan aprovecha para recrearse en lo cómico de la situación
─ Y a juzgar por tu cara, veo que no se equivocaba ─, recalcando así su acierto al seguir los consejos de su inesperado cómplice
─ Desde luego que no, puedes estar seguro ─ responde Mayte divertida ─ Jamás te hubiese imaginado yendo tú sólo a comprarte un traje, cuando normalmente odias ir de tiendas ─ le conmina ─. Y mucho menos  confabulando con el dependiente un plan para sorprenderme. Es totalmente increíble ─ se reafirma, meneando la cabeza incrédula.
─ ¿Pero aún no me has dicho dónde vamos? ─ le reclama Mayte tras una breve pausa para asimilar la historia que le acababa de contar su marido.
 Juan no desea revelar todavía su secreto e intenta calmarla con palabras tranquilizadoras
 ─ Es una sorpresa, sólo puedo decirte que no te impacientes pues ya estamos llegando, serénate y disfruta de ésta noche, pues mi único deseo es complacerte en todo ─
  Mayte de eso está segura, pues todas las novedades de ese día están siendo como sueños cumplidos y le dice a Juan ─ Si es tan bonita como las rosas que me has enviado, desde luego me complacerá ─
─ Son tus preferidas, sabía que te gustarían ─ le contesta Juan.
─ No lo has olvidado ─  Comenta Mayte con la voz un poco quebrada por la emoción.
Sorprendido por las dudas que esas palabras parece encerrar, resueltamente responde
─ Pues claro que no, ¿sabes que te quiero, verdad? ─
─ Sí,  lo sé,  y yo a ti también ─ confiesa Mayte con la voz entrecortada, algo avergonzada por haber dudado de él.
Casi sin darse cuenta llegan  a su destino. Es un restaurante muy lujoso, situado en la última planta de uno de los edificios más altos de la ciudad.
Desde sus enormes ventanales se ven las luces y las vistas más espectaculares  de la capital. Una luz tenue baña las flores colocadas encima de las mesas, cubiertas con unos preciosos manteles color pastel.
Al fondo, una orquesta ameniza la estancia, como preludio de una prometedora velada. Es muy romántico, ideal para parejas, aunque también había grupos más grandes llenando la sala.
Después de un cortés saludo, el maître les acompaña hasta la mesa que ya tienen reservada para ellos, es un rincón  un poco más apartado del resto, que invita a la intimidad, una mesa para dos, con un pequeño florero en el centro, que contenía una hermosa rosa roja en su interior.
La cena transcurre en un ambiente relajado, Mayte se siente feliz, realmente ha sido una sorpresa para ella, Juan está tan romántico como cuando eran novios y se deshace en halagos y detalles que ella por supuesto recibe agradecida.
Entre plato y copa hay risas, confidencias, se hablan al oído como los recién enamorados y se dedican miradas que ya creían olvidadas.
En la sobremesa del café, aprovechando una pequeña ausencia de Mayte que ha ido a retocarse al tocador,  Juan se levanta y se dirige a la orquesta. Mayte no tarda en llegar, le da un sorbo al café, de repente empieza a sonar una canción, “su canción”, aquella que siempre bailaban juntos y con la que abrieron el baile el día que se casaron.
Juan, levantándose y ofreciéndole la mano le pregunta
 ─ ¿Bailamos? ─
Ella  le coge del brazo, se dirigen los dos al centro de la pista y comienzan a bailar sin importarles las miradas de los demás comensales, ni empleados del restaurante.
Bailan pegados, como dice la canción, igual que bailan los delfines con el mar.
Juan y Mayte se abrazan, se besan, se miran, no hacen falta palabras, sienten que son uno sólo, su amor no ha muerto, está más vivo que nunca.
Realmente esta noche, por encima de todo, ha vuelto a triunfar el amor y los afortunados ganadores han sido Juan y Mayte.

jueves, 23 de febrero de 2017

EL MONSTRUO OCULTO

El armario donde acababa de encerrar a su muñeca, era el mismo que en las noches de su infancia con ojos aterrados miraba desde la cama, temiendo que saliese el monstruo roba niños para llevársela tan lejos, que sus padres jamás la encontrarían. Ya había llovido desde entonces y los temores eran otros.

Resultó que el monstruo jamás salió del armario, ahora se ocultaba tras la mirada de criminales sin escrúpulos, a los que tan a menudo debía enfrentarse en nombre de la ley.  Como jueza, estaba obligada a escuchar las alegaciones de sus abogados defensores antes del veredicto.  Aunque ya no sentía miedo, sólo ganas de impartir justicia.

(Relato escrito para Relatos en Cadena - Cadena Ser en Enero/17)

RECUERDOS DEL AYER

Siempre que escuchaba esa canción en la radio, su memoria viajaba hasta su niñez. Gracias a Dios, a pesar de su avanzada  edad aún tenía el consuelo de poder recordar aquellos días en la feria de su pueblo, en los que la felicidad consistía en lamer un cucurucho de chocolate y distraída, contar las vueltas que daba la noria mientras esperaba su turno para subir. Sin más preocupaciones que la de no mancharse el precioso vestido blanco de estreno en el que con tanto esmero, su madre había bordado un inmenso y colorido tulipán con cordón de hilos de seda.
 
 
(Relato publicado en la 2ª semana de Febrero/17 en la web solidaria www.cincopalabras.com)
 

SENCILLA FELICIDAD

La apatía se adueñaba de su cuerpo y de su mente. Los días transcurrían con la misma cadencia y monotonía. La búsqueda de una idea que acabara con su rutina se convirtió en obsesión. Pasaba el tiempo, pero la inspiración no llegaba.
Una noche, la diversión aterrizó junto a sus pies. Su hijo jugaba con aviones de papel que él mismo le había enseñado a construir. Con cada avión que ponía en órbita, la risa de su retoño volaba a la misma velocidad que su imaginación.
Siete años atrás la vida le concedió su mayor deseo, no necesitaba buscar más.
 
(Relato publicado en la 1ª semana de Febrero /17 de la web solidaria www.cincopalabras.com)
 
 
 

martes, 7 de febrero de 2017

AMOR RECÍPROCO

Hace ya algún tiempo aterrizaste en mi vida. Tu vitalidad e inagotable optimismo me devolvieron  las ganas de vivir y me proporcionaron  alas para volar.
Junto a ti alivié mi dolor en el bálsamo de la niñez, al refugiarme en  la cálida luz de tu aparente ingenuidad.
Como un barco a la deriva naufragaba en el mar de la desilusión y tú, incansable me devolvías al camino de la esperanza, pues tus ojos eran mi faro y mi destino tu mirada.
Ahora eres tú quien nada en la oscuridad, déjame ser tu guía y juntos de nuevo encontraremos la salida.
 
  
( Relato publicado en la 5ª semana de Enero de la web solidaria www.cincopalabras.com)
 

miércoles, 25 de enero de 2017

RESILIENCIA

Insistir una y otra vez  en los mismos hechos negativos no nos ayudaba demasiado.
Un día, decidimos poner en marcha nuestra resiliencia a todas las adversidades pasadas, y  nuestros sentimientos hasta entonces escondidos en su crisálida, rompieron íntegramente las barreras autoimpuestas, abriéndose  ante nosotros la posibilidad de una nueva vida mucho más placentera.
Resultó ser un camino más complicado de lo que habíamos imaginado, pero ese recorrido tortuoso nos hizo olvidar lo que nos separaba y encontrar lo que nos unía. 
Lo mío y lo tuyo se fundieron en lo nuestro. Así fue como aprendimos a construir nuestra propia felicidad.
 
 
(Relato publicado en la 4ª semana de Enero de https://cincopalabras.com)